El de la planificación de las vacaciones

Me encuentro en el despacho de mi jefe, Javier. Estamos hablando sobre las vacaciones de navidad, para ver si podemos cuadrar las vacaciones de todo el mundo para que haya siempre alguien. El caso es que revisando el calendario, me dice que está todo bien, salvo por el día 6 en el que tendría que venir a trabajar.

¡Qué rabia! El día 6 no podré disfrutar del día de reyes en familia. Además, me dice Javier que tendría que disfrutar de mi día de vacaciones el día 7 ó el 8, pero no el 9 viernes ni el 16.

Horda 42

Este fin de semana se ha empleado intensamente en jugar al Gears of War 2. Nos hemos reunido 3 amigos, cada uno con su propia consola y su propia pantalla, conectados en red. En principio ibamos a jugar al modo campaña cooperativa, pero por lo visto sólo está disponible para 2 jugadores y no hasta 4 como había leído por ahí. En cualquier caso, el modo Horda nos enganchó desde el primer momento.

Cada oleada, más letal y brutal que la anterior, nos sumió en un devenir de intentos por batir nuestros récords unas veces, o aguantar vivos más de 1 minuto otras. A veces las oleadas eran brutales y no durábamos una mierda, lo que solía provocar innumerables carcajadas ante tal muestra de infortunio.

El domingo antes de deshacer la quedada, conseguimos llegar hasta la oleada 42, de 50 que hay. Nos hubiera gustado continuar haciendo oleadas en dificultad elevada, pero al llegar a la oleada 20 tuvimos que rebajar la dificultad a normal, ya que los bichos eran demasiado fuertes. Casi hacemos lo mismo en la oleada 40, pero conseguimos aguantar el envite en el mapa “Seguridad”, en un nido de ametralladoras protegido por una barrera láser que se apaga de vez en cuando. A partir de la oleada 41, los bichos tienen más del doble de vida y más del doble de precisión.

Un juego muy adictivo y con mucha diversión sobre todo si lo juegas con tus amigos.

Un gran camión

Qué recuerdos fluyen en mi mente. El otro día estaba tranquilamente desarrollando un action de struts para la aplicación en la que estoy trabajando, cuando súbitamente pensé “qué habrá sido de aquél juguete”. Efectivamente pensaréis qué tendrá que ver una cosa con otra. Pues muy sencillo: la programación.

Inmediatamente, acabé el action y me puse a buscar cómo se llamaba aquel camión tan entrañable que acompañó mi infancia durante mucho tiempo: el Big Trak.

Big Trak

Big Trak

Muchos niños tuvieron un amstrad como primer ordenador por así decir, yo tuve un Big Trak. Se podían programar sus movimientos, hacerle disparar y hasta probé a llevar un vaso de leche encima suya. Un juguete impresionante, de Milton Bradley (MB). Cuántas horas de juegos e imaginación me vienen a la memoria…

Como todo juguete, se acabó estropeando y seguramente terminase sus días en algún basurero, pero ahora lo echo mucho de menos. Desde la página de Milton, le envié un correo para preguntar cómo podría conseguir uno nuevo y cuánto costaría, dado que ya no se fabrican. Pero de eso hace ya una semana y aún no he recibido respuesta :(

Escribir sin parar

No es que sea realmente lo que va a ocurrir a partir de ahora, ni mucho menos. Lo que pasa es que antes tenía como norma propia, escribir como mucho una entrada al día. De esta forma, doy tiempo a mis lectores para leer la entrada con tranquilidad a lo largo del día y centro la atención en algo distinto por vez.

Sin embargo, a lo largo del día se me iban ocurriendo nuevas cosas que contar, pero mi norma me obligaba a guardarlas para el día siguiente. Lo que ocurría entonces, con el inicio de la nueva jornada, es que olvidaba qué era lo que iba a contar o ya no me apetecía hablar sobre eso. Una historia perdida.

No obstante, también es verdad que alguien que lleve un tiempo sin leerme se va a encontrar cierto día con un montón de entradas nuevas que seguro va leyendo en la medida de lo posible.

Así que he mandado a la porra esa absurda norma y ahora voy a escribir siempre que tenga algo que escribir, aunque sea una chorrada; escribir por escribir, escribir sin parar.

Nuevo aspecto

Después de ver muchos temas, finalmente me he decantado por este. Espero que os guste. Quizás se cebe bastante en el color azul, aunque como es mi color favorito no me importa mucho :)

He distribuido los widgets mejor, ahora no está todo tan apelotonado. También he tenido suerte de encontrar este tema disponible en español, aunque me he dado cuenta que algunas cosas siguen saliendo en inglés, así que ya las iré cambiando.

Como siempre, se aceptan consejos y sugerencias ;)

Tyrande finalmente

En mis pesquisas con el WoW (ya puedes dejar de leer, Mario), al final he decidido quedarme en Tyrande. Además, he tomado la decisión de ingresar en Ejecutores de Arthas, la guild que fundaron Zildjin y Sukoshi hace ya tiempo, pero con la intención de no abandonarla nunca más y verla crecer.

La ilusión ha regresado.

Gran dilema

Ayer en el WoW volvió a a haber problemas en la guild en la que estaba, “Dioses y Legiones”. La cosa empezó a torcerse el viernes cuando fuimos a derrotar a Gruul. En el loot salió un coselete del héroe caído, que es una pieza para un set de equipo de mago muy difícil de conseguir. En la guild teníamos el sistema epgp, que es un sistema de puntos bastante complicado de explicar ahora. El caso es que de los dos que queríamos el objeto, yo estaba primero en puntos. Se lo dieron al segundo, cosa que me mosqueó, aunque por lo visto había dos objetos iguales y otro me cayó a mí. Pero, ¿qué hubiera pasado si solo hubiera habido uno?

Al día siguiente, mi amigo Hefaistos fue con ellos a la Caverna Santuario Serpiente. Tiraron a un boss, no recuerdo cuál y salió un objeto que quería. Este chico estaba primero en el sistema de puntos porque nunca quiere nada y, para una vez que quiere algo, el raid lider se salta las normas del foro y le da el objeto a un alter. La norma del foro es equipar antes a los curanderos, luego a los tanques y luego al resto. El tío al que le dieron el objeto era un curandero, pero el alter de otro miembro de la hermandad. Esto no le sentó nada bien a Hefaistos, por lo que decidió marcharse de la guild.

Cuando yo entré el domingo por la tarde sobre las siete, estaban cogiendo gente para ir a Zul’Aman, cosa que me pareció extraña porque en el calendario de eventos que tenemos en la guild para organizar estas cosas teníamos la cita para las nueve. O sea, que la gente organiza su vida para poder ir a una hora a un evento que va a durar mínimo dos horas, y por que a los oficiales de la guild les apetece, lo cambian todo a su antojo. Por esto y por lo que le ocurrió a mi amigo Hefa, yo también dejé la hermandad. También se fueron otros cuatro amigos con nosotros, así que ahora volvemos a estar huerfanitos.

El gran dilema por el que abría esta entrada es porque me estoy planteando un cambio de aires, es decir, un cambio de servidor. Abandonaría Tyrande, a todos mis amigos (siempre y cuando no decidieran venirse conmigo), cualquier vínculo a una hermandad y quizás tendría que cambiarme de nombre si el que tengo ya estuviese cogido en el nuevo servidor. Pero empezaría en un mundo nuevo y con menos gente, que esto también está empezando a resultar cansino; el hecho de intentar entrar a jugar y encontrarse en el puesto 200 de la cola porque Tyrande está lleno y tener que esperar 15 minutos para jugar…

Ahora mismo las migraciones gratuitas de Tyrande son a Exodar. Lo probé ayer con un alter y fue casi instantáneo. Del tiempo medio de una hora que te dicen que puede llegar a tardar, pasaron unos diez minutos. Así que me lo estoy pensando, pero poco a poco empiezo a estar decidido. Esperaré unos días más a ver cómo evolucionan las cosas ya que si decido irme, no creo que pueda volver a Tyrande nunca más, al menos con Zayyat.

Beyond the ice

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Este tema de Blind Guardian del álbum Follow the Blind salió a la luz en 1989, pero no llegó hasta mis oídos hasta el año 93.

Qué tiempos. Aún no había móviles, estaba en el penúltimo año del bachiller y recientemente me había iniciado en el mundo del heavy metal. En realidad, a este grupo lo conocí de la mano de mi amigo Marcos y desde el primer momento me encantó este grupo alemán.

Este tema en particular es instrumental, de los pocos que el grupo guarda en su discografía. Pero se hace especialmente interesante allá por el minuto 2:10, momento en que se inicia un solo de André Olbrich (solista y fundador del grupo) que te deja los pelos de punta. Siempre que llego a esta parte, cierro los ojos y me lo imagino blandiendo su guitarra, extirpando esas notas impresionantes de las mismas entrañas del diablo.

Un año en Atos

Ayer día 19 de octubre (domingo) cumplía un año ya en mi nueva empresa, Atos Origin. Desde que abandoné Extremadura se han sucedido muchos cambios en mi vida. Con respecto al trabajo todo me ha ido muy bien. Teniendo un buen trabajo parece como que todo llega “rodao”. Aun así, todavía queda mucho por recorrer.

No me olvido de mis antiguos compañeros de Mérida pues tres años y medio allí dan para muchos recuerdos. Con esto de los blogs todavía mantengo el contacto con muchos de ellos, pues aunque no todos me pongáis comentarios (jejeje), sé que al menos me leéis :P

Este año se me ha pasado muy rápido. He estado programando en Java con un equipo de 7 personas, luego mantuve yo sólo un proyecto de php que nadie quería tocar hasta que finalmente he vuelto con el equipo de Java. Gajes del oficio. Lo cierto es que estoy aprendiendo muchas cosas nuevas y además las condiciones laborales son impresionantes. Da gusto trabajar así.

En el trabajo ya me conocen bien. Les gasto bromas, toco mucho los huevos, se me va la pinza, en fin, tal como soy. El caso es que me aprecian bastante y yo a ellos.

Empezamos siendo 4 de Atos cuando entramos casi al mismo tiempo aquél 19 de octubre de 2007. Luego se fueron dos y se incorporó otro. Mi empresa (junto a otras) ganó el lote de proyectos web del concurso del Inem, cliente para el que trabajo, por lo que si las cosas siguen bien, me quedaré aquí de dos a cuatro años más. En fin, ya os iré contando.

Tienda online

Esta mañana un amigo me preguntó que cómo haría para hacer un portal web en el que pudiera añadir productos a una cesta de la compra para poder realizar una transacción electónica más adelante.

Yo le contesté: “nada más fácil. Miramos en Google y se acabó”. La verdad es que resultó muy fácil encontrar lo que queríamos. Tan solo puse en el buscador ‘cesta de la compra open source’ y escogí el quinto resultado: PrestaShop. En realidad era un blog que hablaba sobre este framework open-source.

Fui a su página principal, me instalé el software en mi servidor y ¡alehop! Todo configurado y listo. Actualmente la tengo desconectada, ya que quiero informarme bien sobre qué cosas puedo poner a la venta, mis derechos, mis responsabilidades de cara a hacienda, leyes, historias y bla bla bla.

Pero ya he enredado un poquito con las posibilidades que me ofrece PrestaShop y tiene muy buena pinta.

Os dejo el enlace en el panel derecho, bajo la categoría “Personal”. Admito que el logo que he diseñado es muy cutre, pero todo se andará.

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